Blog

A por setas….pero con cabeza

En plena época de recogida de setas le hemos pedido a nuestros amigos de IDEMA, Ideas Medioambientales que nos dieran unos consejos para compartir con vosotros y evitar los problemas que año tras año vienen ocurriendo. Muchos de vosotros sois grandes aficionados a la micología y os gusta salir a recorrer nuestros montes en busca de la mejor seta.

A por setas Ideas medioambientales

Para el equipo de IDEMA es un placer poder colaborar y aconsejaros a todos los que este otoño vais a salir a nuestros montes.

El aumento de esta actividad está provocando en los últimos años dos problemas fundamentales: el primero es el deterioro del medio que ofrece este preciado recurso y que se ve en ocasiones y en determinadas localizaciones fuertemente esquilmado por esta actividad. En segundo lugar, fatales intoxicaciones como la ocurrida el pasado noviembre en la ciudad de Albacete, donde cuatro personas ingresaban en el Hospital General Universitario de Albacete debido a una intoxicación por consumo de setas de carácter venenoso recolectadas en Parque Lineal de la capital, sumándose así a la lista ofrecida por el Instituto Toxicológico Nacional, que ha contabilizado una media de 178 casos de intoxicación por setas venenosas al año en nuestro país.

En nuestro afán de evitar estos hechos preservando lo que no es nuestro, ni nos pertenece y ofrecer unas pautas básicas que eviten hechos fatales como los descritos, presentamos en este artículo algunas recomendaciones básicas, que todos debemos conocer a la hora de “ir a setas”.Para preservar el medio y aumentar así las posibilidades de volver a encontrar hongos en próximas temporadas. En primer lugar, debemos recolectar solamente las setas que conozcamos (las no conocidas pueden jugar también un importante papel en el medio), que sean comestibles, que podamos consumir en breve periodo, que no se encuentren en fase de desarrollo y que presenten un estado de maduración razonable.

Otra de las actuaciones nefastas que observamos es el rastrillado o agujereado del suelo, lo que provoca la remoción de la capa superior del suelo que cuenta con mayor materia orgánica y que sustenta el ansiado tesoro, recordemos portar siempre una navaja albaceteña para realizar un corte limpio del pedúnculo o pie evitando así el arranque y cestos o cualquier otro recipiente que favorezca la esporación para su transporte.

Por último y en relación al primero de los objetivos perseguidos, no nos cansaremos de repetir que es necesario tratar cada zona que visitemos y transitamos con exquisito respeto, es decir, no abandonar residuos, no acceder a áreas no habilitadas para ello con nuestros 4×4 (o no), no interferir en la vida animal ni vegetal con la recogida de especímenes y tampoco emplear destellos o sonidos así como evitar el uso del fuego.

El segundo de los objetivos para este otoño micológico es evitar intoxicaciones, ya que, como sabemos, no todas las setas son comestibles, algunas son venenosas y otras mortales y aunque en menor número si podemos encontrarlas en los montes y campos manchegos. Para evitar malos tragos o ingestas, es recomendable ir con grupos de expertos a través de cursos organizados o acompañados de un amigo bien conocedor de las principales especies venenosas. A falta de un buen amigo que además de instruirnos nos enseñe la localización de los rodales, debemos proveernos de un libro básico de micología para identificar los ejemplares.

Las setas deben recolectarse durante el día, nunca durante la noche y deben consumirse lo antes posible o guardarlas convenientemente limpias en el frigorífico por corto periodo de tiempo; pueden también conservarse por diversos procedimientos (secado, congelado, conserva, etc.) y siempre desechando los fragmentos que, tras ser depositados en la cesta, pueden ser de otra especie desconocida. Tampoco debemos consumirlas en grandes dosis, pueden ser indigestas.

Si intuimos una intoxicación, no debemos demorar la asistencia a un Centro Sanitario y llevar con nosotros alguna muestra de las setas que hemos consumido, por lo que es recomendable no cocinar todas, dejando alguna en el frigorífico.

Tengamos siempre a mano el teléfono del Instituto Nacional de Toxicología el 91 562 04 20, y recordemos que si tomamos todas estas precauciones, salir al monte a recolectar hongos no debe considerarse como deporte de riesgo o un impacto ambiental.

Esperamos que esta serie de consejos hayan sido de utilidad. Al monte… pero con cabeza!!!

Aún no hay comentarios. Anímate!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *