La familia

Fue en 1997 cuando nuestros padres, Ángeles y Ángel, abrieron lo que en la actualidad es el Miralmundo Hostal Rural. Dos décadas de intenso trabajo para fidelizar a un cliente al que nos gusta ofrecer un trato muy familiar. Ahora, que ellos están en tan merecida segunda línea somos sus hijos, Juan Ángel y Carolina, quienes estamos al frente de un establecimiento en el que trabajamos con una máxima “que el cliente se sienta como en casa”. A ello dedicamos nuestros principales esfuerzos.Aunque la gestión del establecimiento depende tanto de Juan Ángel como de Carolina, él se encarga más de las redes sociales, fotografías, rutas y ella de los detalles del día a día, así como de las tareas administrativas, junto al reto de que no falte de nada para cuidar al máximo al cliente. Por cierto, que Juan Ángel es el niño ‘deprimio’ de “Amanece, que no es poco”, la película de José Luis Cuerda que grabó en escenarios de Aýna, y Carolina la niña de la comunión.Nos encanta nuestro Aýna, lugar al que también están deseando acudir siempre que pueden los cuatro hijos –dos de cada uno- que conforman ya la tercera generación de una familia en la que trabajamos por el difícil reto de que los clientes se sientan como en casa.

Y lo vamos consiguiendo, a juzgar por algunas de las opiniones que nuestros clientes exponen en las redes sociales y buscadores de internet tras su paso por Miralmundo:

“Los dueños encantadores muy pendientes de nosotros en todo momento”. Extracto de una opinión publicada en Google Maps Arancha Martin Belinchón en octubre de 2017

“La amabilidad de sus propietarios es destacable, siempre pendiente de que te encuentres como en casa.” Extracto de una opinión publicada en Tripadvisor por QuiqueBenidorm en diciembre de 2016, viajó con amigos.

“Ambiente tranquilo y familiar. Carolina, hija de los propietarios, una excelente anfitriona”.  Extracto de una opinión publicada en Tripadvisor por Antonio y Maruja el 3 marzo 2013

Palabras de agradecimiento que nos sirven de aliento para seguir ofreciendo el trato más cercano a nuestros huéspedes.